
Si tienes un iPhone de la primera generación o si no has tenido el debido cuidado de comprarle una funda y lo haces compartir el bolsillo con tus llaves y monedas, es posible que hayas terminado con un teléfono bastante rayado. Si quieres hacer uso de tus habilidades de reparación caseras y no quieres gastar mucho para dejarlo casi como nuevo, te tenemos un modo de hacerlo, pero eso sí, HAZLO BAJO TU PROPIO RIESGO Y CON MUCHO CUIDADO.
Debes saber primero que la carcasa posterior del iPhone está hecha de varias capas, la exterior es una capa protectora contra los ratones que, en lo posible, debes dejar lo más intacta que puedas, si empiezas a hacer el procedimiento y encuentras una capa de plástico más oscura, entonces has lijado mucho y es bueno que pares (o sigas, dependiendo de lo que quieras)
En este tutorial se ha removido por completo la capa protectora, ya que el teléfono tenía bastantes rayones, así que ten en cuenta que lo que puedes lograr con tu teléfono no es necesariamente similar al resultado que verás acá, todo depende de la cantidad y profundidad de rayones que tengas en tu teléfono.
Qué necesitas:
- Lija de distintos grosores
Si quieres, también puedes conseguir un kit para pulir lámparas de automóviles que ya trae todo lo que necesitas (sin contar con la lija y el paño de microfibra)
Con todo listo, es hora de empezar.
1. Empieza lijando con mucho cuidado y siempre en la misma dirección tu teléfono, utilizando la lija más fina y sin humedecer las partes lijadas para tener siempre presentes los arañazos.

2. Una vez hayas hecho esto, empieza a aumentar el grosor de la lija. Cada vez que cambies de lija, trata de hacer el mismo procedimiento: lijar, humedecer el teléfono, secarlo y pasar a la siguiente lija. Un consejo práctico: no importa en qué dirección lijes, siempre y cuando lo hagas en la misma dirección antes de pasar a la siguiente lija. Puedes cambiar la dirección en cada paso, es decir, primero lijar de arriba abajo, humedecer, revisar con tu dedo si aún hay rayones, secar, cambiar de lija y hacerlo de lado a lado, repetir el proceso y lijar de arriba hacia abajo y así sucesivamente. No es totalmente necesario que cambies la dirección del lijado siempre que aumentas el grosor de la lija (ten MUY en cuenta que cada que humedezcas la parte que has lijado, debes hacerlo con muy poco agua, apenas la suficiente para lograr ver lo que estás haciendo)

3. Cubre todos los agujeros y antenas de tu teléfono con la cinta adhesiva, hazlo lo mejor que puedas para que no se levante cuando pulas el teléfono.
4. Empieza a pulir tu teléfono con mucho cuidado y buscando que todo quede siempre parejo, una vez hayas terminado de pulir, utiliza los paños de microfibras para completar el proceso.

5. Disfruta de tu teléfono como nuevo.
Recuerda de nuevo que los resultados que ves acá son de un teléfono muy rayado, por lo que la capa superior desapareció completamente (y con ella la manzanita), pero depende del daño que tengas, no necesitarás ir tan lejos para obtener buenos resultados. Este es el mismo teléfono, pero arreglado más superficialmente, aún se ven algunos rayones, pero no hubo necesidad de retirar toda la capa protectora y hacer desaparecer la manzanita, así que tu teléfono puede quedar muy similar, pero sin ningún rayón, dependiendo de qué tan dañado esté.
Fuente: forums.macrumors.com