Hace tiempo sabrás que tu iPhone es un dispositivo bastante tecnológico que necesita de una buena fuente de energía para trabajar, no es un teléfono cualquiera al que una carga de la pila le puede durar semanas y seguramente te has encontrado en situaciones en las que la batería está a punto de morir, o muere, y te quedas incomunicado o sin las aplicaciones que más disfrutas.
Para que te alejes lo más posible de esos escenarios de incomunicación, te dejamos algunos consejitos, algunos obvios, otros no tanto, bastante sencillos y fáciles de seguir y que seguro aumentarán la vida útil de tu batería.
El más obvio de todos es: no utilices tu teléfono. No se trata de que lo compres y lo dejes guardado para siempre con tal de ahorrar batería, claro que no, pero sí bueno que recuerdes que el iPhone es, primero que todo, un teléfono con cientos de características y funciones adicionales que hacen que poseerlo sea más interesante, pero que acortan la vida útil. Si estás en situaciones en las que la batería esté muriendo y no veas en el horizonte un cargador o algo similar para aumentarla, es bueno que recapacites sobre la utilidad de jugar sobre la necesidad de comunicarte.
Tu teléfono es una antena que recibe y envía todo tipo de señales constantemente y esta actividad hace un uso constante y amplio de la batería, así que para ahorrar su vida útil, puedes configurar manualmente si deseas tener activadas las funciones de correo o Internet. Pero si realmente deseas ahorrar batería, lo mejor y más efectivo que puedes hacer para desactivar todas las funciones que utilicen algún tipo de red, simplemente activa el modo Avión en tu teléfono. No necesariamente tienes que volar para hacer uso de éste modo y si sabes que no vas a usar tu teléfono para llamadas por un tiempo, o que no necesitarás de Internet, podrás tenerlo en éste modo y así ahorrar batería y teniendo acceso a otras funciones de tu iPhone.
Las alertas sonoras que tiene tu teléfono también consumen poco a poco la batería, así que si quieres reducir éste consumo, simplemente puedes configurar que todas éstas alertas sean silenciosas, inclusive la alerta vibratoria. Eso sí, deberás acostumbrarte a estar mucho más pendiente de tu teléfono, si es que no quieres perder llamadas, mensajes o notificaciones.
De la misma forma que un automóvil, tu teléfono consume más batería cada vez que lo dejas “dormir” y lo “despiertas”, así que para evitar mayor consumo, trata de no hacer estos “encendidos” y “apagados” tan seguidos; si no vas a usar tu teléfono o si sabes que lo vas a usar un buen tiempo, mantén el teléfono en el modo en el que estés durante el mayor tiempo posible.
El cargar tu teléfono fuera de los ciclos convenientes también agota la vida útil de la batería, pero aunque es casi imposible no cargarlo sin que se haya descargado totalmente (porque todo depende del ritmo de vida que tengas), es bueno que de cuando en cuando dejes descargar totalmente el teléfono y lo pongas a cargar, respetando los ciclos de carga. Trata de hacer esto cada mes aproximadamente para mantener fresca la batería.
Y una opción bastante obvia también, pero que a veces descartamos por “ilógica” es tener a la mano el cargador. Trata de programar lo mejor que puedas tus movimientos y la vida útil de tu batería para tener a la mano tu cargador, analiza las actividades que llevas a cabo con el teléfono y con el tiempo podrás saber con facilidad cuánto tiempo de vida real le queda a tu batería y cuándo vale la pena llevar el cargador.
Fuente: www.ismashphone.com